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Kit de iniciación completo: ilustración

Equipo · Kits de iniciación

Kit de iniciación completo

Fermentador, airlock y lo básico en una sola caja: el atajo para empezar sin ir pieza a pieza.

Muy útil

Para quién es

Para quien no tiene nada y quiere hacer su primera tanda sin pensar demasiado.

Kit de iniciación: qué mirar antes de comprar

  • Que traiga fermentador con grifo y airlock: es lo más engorroso de comprar suelto.
  • Comprueba si incluye densímetro y sanitizante; si no, cómpralos aparte.
  • Mejor sin extras que no vas a usar, como botellas de plástico si ya tienes de vidrio.

Cómo se usa

El primer día no hace falta montarlo todo: saca las piezas, lávalas con agua tibia y comprueba que la tapa cierra y que el grifo no gotea llenando el fermentador con unos litros de agua. El día de elaborar, limpia y sanitiza todo lo que vaya a tocar el mosto, sigue la receta de la lata o del ingrediente que incluya y enfría hasta unos 20 °C antes de echar la levadura. Coloca el airlock, deja el fermentador en un sitio sin sol y con temperatura estable, y no abras la tapa para mirar. Tras unas dos semanas, mide la densidad dos días seguidos: si no cambia, puedes embotellar con el resto del kit.

Errores comunes

  • Estrenarlo sin probar antes el grifo con agua: una junta mal asentada la ves con 20 litros de mosto dentro y ya no tiene arreglo cómodo.
  • Tirar el folleto de instrucciones del kit, que suele indicar la dosis del sanitizante incluido y para cuántos litros está pensado cada ingrediente.
  • Abrir el fermentador cada día para ver cómo va. Cada apertura mete aire y bichos; para saber si fermenta basta con mirar el airlock y la espuma.
  • Embotellar por fechas y no por densidad: si la fermentación no ha terminado, las botellas acumulan presión de más y pueden reventar.

Cuidados

Después de cada tanda, vacía el poso, remoja fermentador y accesorios en agua caliente con limpiador sin cloro y aclara bien. Desmonta el grifo para limpiarlo por dentro, que es donde más restos se acumulan. Guarda todo seco y con la tapa sin encajar del todo, para que no tome olor a cerrado. El fermentador de plástico aguanta muchas tandas; cámbialo cuando tenga rayas profundas que no consigas limpiar.

Alternativas

Si ya tienes alguna pieza, montar el equipo por partes evita duplicados: el fermentador de 30 litros con grifo, el airlock, el densímetro con probeta y el sanitizante sin aclarado son la base. Quien sabe que va a pasar al todo grano puede añadir desde el principio la olla de 30 litros y la bolsa BIAB. Para probar si la afición engancha antes de equiparte, también existen kits pequeños de cuatro o cinco litros.

Para saber más: la elaboración de cerveza, en la Wikipedia.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta para empezar?

No es imprescindible, pero facilita mucho el trabajo y mejora el resultado.

¿Para quién es?

Para quien no tiene nada y quiere hacer su primera tanda sin pensar demasiado.

¿Qué ventajas tiene?

Todo en una caja, sin buscar pieza a pieza. Las piezas encajan entre sí.

¿Y algún inconveniente?

Algunos traen ingredientes de calidad justa. Puede incluir cosas que ya tienes.

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