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Densímetro con probeta: ilustración

Equipo · Medir

Densímetro con probeta

Mide el azúcar del mosto: así sabes cuándo ha terminado la fermentación y cuánto alcohol tiene tu cerveza.

Imprescindible

Para quién es

Para todos: sin él, embotellar es jugársela.

Densímetro: qué mirar antes de comprar

  • Escala de 1.000 a 1.100 o parecida, con divisiones de 0,001.
  • Que indique su temperatura de calibración (casi siempre 20 °C).
  • Una probeta alta y estable, de unos 250 ml, para que flote sin tocar el fondo.

Cómo se usa

Saca una muestra con una pipeta o un tubo sanitizado, llena la probeta hasta unos dos dedos del borde y apóyala sobre una superficie plana. Introduce el densímetro, dale un pequeño giro para soltar las burbujas que se pegan al vidrio y espera a que se quede quieto. Lee a la altura de los ojos, en la línea plana del líquido y no en el borde que sube por el vástago. Mide la temperatura de la muestra y corrige la lectura si se aleja de la de calibración. Toma la densidad inicial antes de echar la levadura y la final cuando dos lecturas en días seguidos coincidan. La muestra ya no vuelve al fermentador.

Errores comunes

  • Medir el mosto caliente sin corregir: a 40 °C la lectura sale varios puntos más baja y el cálculo de alcohol no cuadra.
  • Leer con la probeta en la mano o mirando desde arriba; el ángulo cambia la cifra en un par de milésimas.
  • Devolver la muestra al fermentador para no desperdiciarla: es la manera más fácil de contaminar una tanda entera.
  • Medir una sola vez al final; una lectura aislada no confirma que la fermentación haya terminado.

Cuidados

Lava el densímetro y la probeta con agua tibia justo después de usarlos, antes de que el azúcar se seque. Guárdalo en su tubo protector, nunca suelto en un cajón. De vez en cuando comprueba que marca 1,000 en agua destilada a la temperatura de calibración; si se desvía, apunta la diferencia y réstala en tus lecturas. Si el papel de la escala se ha movido dentro del vidrio, deja de fiarte de él.

Alternativas

El refractómetro gasta una gota y va bien durante la elaboración, pero con la cerveza fermentada exige corregir la lectura con una calculadora. Los densímetros digitales que flotan dentro del fermentador envían la densidad al móvil sin abrir la tapa; son cómodos, aunque necesitan calibración y batería. Lo habitual es combinar: refractómetro el día de elaborar y densímetro para la densidad final.

Para saber más: el densímetro, en la Wikipedia.

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Mide el azúcar con una sola gota: muy cómodo mientras elaboras.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta para empezar?

Sí: es de lo imprescindible para tu primera cerveza.

¿Para quién es?

Para todos: sin él, embotellar es jugársela.

¿Qué ventajas tiene?

Preciso y fiable. No necesita pilas.

¿Y algún inconveniente?

Es de cristal y se rompe con facilidad. Cada medida gasta una muestra.

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