
Cómo limpiar y sanitizar el material para hacer cerveza
Limpiar y sanitizar bien el material es lo que separa una buena cerveza casera de una infectada. Te explicamos la diferencia, qué productos usar y en qué orden hacerlo.
Especial Halloween Cervezas de calabaza, estilos negros como la noche y recetas para el 31. Ver el especial
Equipo · 6 min de lectura
El airlock deja salir el gas de la fermentación sin dejar entrar aire ni bichos. Te contamos qué tipos hay, cómo se monta, qué líquido ponerle y por qué que no burbujee no significa que tu cerveza no fermente.

Por Salvador Borrego
Actualizado el
El airlock es esa pieza de plástico con agua que va encima del fermentador. En español se le llama también válvula de fermentación, burbujeador o «borboteador». Su trabajo es sencillo: dejar salir el CO2 que produce la levadura sin dejar entrar aire, polvo ni bichos. Es una válvula de una sola dirección que funciona con un poco de líquido. Aquí tienes los tipos que hay, cómo se monta, qué líquido ponerle y, sobre todo, por qué no tienes que preocuparte si no burbujea.
En resumen
Durante la fermentación, la levadura convierte los azúcares en alcohol y CO2. En 20 litros salen muchos litros de gas que tienen que escapar, o la tapa saltaría. Pero si dejas el fermentador abierto, entran oxígeno, polvo y microorganismos.
El airlock resuelve las dos cosas. El gas empuja el líquido y sale en forma de burbuja. Cuando la presión baja, el líquido vuelve a su sitio y hace de tapón. Además, la capa de CO2 que se acumula encima de la cerveza la protege mientras fermenta.
| Tipo | Cómo es | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|---|
| Doble cámara (en S o de burbuja) | Una sola pieza de plástico con dos bulbos unidos en forma de S | Se ve bien el burbujeo; cuesta más que el líquido pase al fermentador si hay succión | No se desmonta: más difícil de limpiar por dentro |
| Tres piezas (cilíndrico) | Un vaso con un tubo central, una campana que flota y una tapa | Se desmonta y se limpia fácil; aguanta mejor fermentaciones con espuma | Si la cerveza se enfría, su líquido puede ser succionado hacia dentro con facilidad |
| Tubo de desahogo (blow-off) | Un tubo ancho que sale del fermentador y acaba en un recipiente con líquido | No se atasca aunque la espuma suba mucho | Ocupa más; es para los primeros días, luego se cambia por el airlock |
Para la mayoría de cervezas, cualquiera de los dos primeros sirve. Si haces cervezas fuertes o de trigo, con fermentaciones muy espumosas, o llenas el fermentador casi hasta arriba, el tubo de desahogo te evita sustos durante los dos o tres primeros días. Tienes un modelo recomendado en la ficha del airlock.
El líquido es la barrera. Si en algún momento acaba dentro de la cerveza (y puede pasar), tiene que ser inofensivo. Las opciones habituales:
Lo que no conviene es agua del grifo sin más (puede criar bichos en semanas) ni lejía (si se cuela, da sabores a tirita). Revisa el nivel cada pocos días, sobre todo si fermentas en un sitio cálido, porque se evapora.
El truco de Levi
Cuando enfrías la cerveza al final (por ejemplo, para aclararla en la nevera), el gas de dentro se contrae y el airlock puede succionar su líquido hacia el fermentador. Con sanitizante o vodka no pasa nada grave; con agua sucia sí. Si vas a enfriar mucho, vigila el nivel o cambia el airlock por un tapón ciego durante esos días.
Es la duda más repetida de quien hace su primera cerveza: «Han pasado dos días y el airlock no hace nada». Casi siempre la cerveza está fermentando bien. Las causas más habituales:
Y al revés: que burbujee tampoco demuestra que fermente. Un cambio de temperatura en la habitación hace que el gas de dentro se expanda y salgan burbujas. Y una cerveza ya terminada sigue soltando CO2 disuelto durante días.
El airlock es un indicador de que sale gas, no de cómo va la fermentación. Lo único fiable es la densidad. Toma una muestra con material sanitizado y mídela con el densímetro:
Resiste la tentación de abrir la tapa cada día para mirar: cada vez que abres, entra aire y aumentas el riesgo de contaminación. Mejor mide pocas veces y bien. Y nunca embotelles por cómo burbujea el airlock: embotellar antes de tiempo da botellas con demasiado gas. El proceso está en cómo embotellar cerveza casera.
Al terminar, desmóntalo si se puede, enjuágalo con agua caliente y déjalo secar boca abajo. Si ha subido espuma o restos de lúpulo, déjalo en remojo con un limpiador sin cloro y pásale un cepillo fino. Guárdalo seco y tapado. Son piezas sencillas de reponer: si se agrieta o la campana ya no flota bien, cámbialo.
No es imprescindible, pero es lo más práctico. Necesitas algo que deje salir el CO2 sin dejar entrar aire ni bichos. Un tubo de desahogo hacia un vaso con sanitizante hace lo mismo; dejar el fermentador abierto o con un trapo es mucho más arriesgado.
Lo más habitual es que la tapa o la goma no cierren bien y el gas salga por otro sitio. También puede ser que la fermentación no haya arrancado aún o que ya haya terminado. Mide la densidad: es lo único que dice si fermenta.
Lo mejor es sanitizante sin aclarado diluido, porque no cría nada y no estropea la cerveza si se cuela. También sirven agua hervida y enfriada o vodka. Evita el agua del grifo sin más y la lejía.
Hasta la marca que trae. En el de doble cámara, aproximadamente la mitad de cada bulbo; en el de tres piezas, por encima del tubo central sin llegar a rebosar cuando la campana sube.
Depende de la cerveza, la levadura y la temperatura. En una ale a 18-20 °C, lo más intenso suele durar 2-4 días y luego baja. Puede seguir soltando alguna burbuja durante días sin que la fermentación siga activa.
Newsletter
Un correo a la semana, los sábados, con lo que hayamos publicado: guías, recetas y equipo. Sin publicidad y te das de baja con un clic.
🎁 Al confirmar, te regalamos el checklist de tu primera cerveza en PDF para imprimir.
¿Prefieres Telegram? Cada guía nueva llega al canal de Telegram (se abre en otra pestaña) el mismo día que se publica.
¿Te ha servido la guía? Esta web no tiene anuncios: si quieres, invítanos a una caña en Ko-fi (se abre en otra pestaña) 🍺
Sigue leyendo

Limpiar y sanitizar bien el material es lo que separa una buena cerveza casera de una infectada. Te explicamos la diferencia, qué productos usar y en qué orden hacerlo.

Los tipos de kit que hay (extracto, 5 litros, todo grano y eléctricos), qué debe traer uno bueno, cuánto cuestan y cuál encaja contigo.

Qué cerveza servir en tu fiesta de Halloween (negras, ámbar, especiadas y una rubia fácil), cuánta poner por invitado, cómo enfriarla y qué ofrecer a quien no bebe.
Newsletter
Newsletter
Un correo a la semana, los sábados, con lo que hayamos publicado: guías, recetas y equipo. Sin publicidad y te das de baja con un clic.
🎁 Al confirmar, te regalamos el checklist de tu primera cerveza en PDF para imprimir.
¿Prefieres Telegram? Cada guía nueva llega al canal de Telegram (se abre en otra pestaña) el mismo día que se publica.
Síguenos